LABe-Digital Gastronomy Lab, el «laboratorio de innovación dedicado a la transformación digital de la gastrononomía» promovido por el Basque Culinary Center y Diputación de Gipuzkoa, que también cuenta con la participación del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián y el Gobierno Vasco está ubicado en el edificio de Tabakalera en Donostia.

 

DOT ha participado junto con Foraster Arquitectos, Construcciones Montegui e Ingenieria Boslan en la conceptualización y el diseño del espacio.

LABe – Digital Gastronomy Lab será un espacio de co-creación, exploración, experimentación y validación de nuevos conceptos, productos, servicios y experiencias, con componente tecnológico y digital, en el sector de la gastronomía y la restauración. Su objetivo será contribuir al diseño activo del futuro de la cadena de valor gastronómica teniendo como eje principal la transición digital del sector.

Desde DOT hemos participado en la definición estratégica y conceptualización de la experiencia de los múltiples usuarios en el espacio.

 

Visión Estratégica:

LABe será un exponente de coordinación y colaboración interinstitucional, desde su diseño y co-creación hasta su puesta en marcha y proceso de consolidación y expansión. A su vez fomentará la cultura y valores emprendedores en diversos niveles de la sociedad y etapas de la vida asegurando una predisposición positiva a la innovación y al emprendimiento de futuro. LABe ofrecerá oportunidades y acceso a formación, tendencias, mercado y aliados. Todo esto alineado con los objetivos estratégicos del PIE 2020 del Gobierno Vasco y bajo el marco de los sectores de mayor potencial de los RIS3 atendiendo a las necesidades específicas del colectivo emprendedor gastro-alimentario.

LABe aprovecha de forma inteligente las oportunidades que ofrecen la economía digital y la digitalización de la innovación y el emprendimiento y apuesta por las competencias digitales como elemento clave del empleo de futuro. Los ejes principales de LABe serán los siguientes:

Gastronomía

Será un espacio donde profesionales multidisciplinares reflexionarán sobre los desafíos que se avecinan en el futuro de la gastronomía para crear soluciones relevantes en la actualidad.

Tecnología

LABe será un espacio que servirá de catalizador hacia la transformación digital de la gastronomía. 

Sostenibilidad

La sostenibilidad como estrategia indiscutible que aporte valor a los planes medioambientales generales y además sirva de referente en el futuro del sector. 

Innovación

Un lugar para la experimentación y creación de nuevas soluciones innovadoras que generen valor diferencial en el tejido empresarial. 

Diseño Conceptual:

 

Sketches cedidos por Foraster Arquitectos

El volumen donde se aloja el proyecto es rotundo e imponente, de grandes alturas y cristaleras y se encuentra ubicado en un lugar privilegiado dentro del edificio de Tabakalera.

Entre el pasado, el presente y el futuro hay dos tipos de tiempo. El tiempo cíclico y el lineal. El cíclico, como las estaciones, las fases de la luna o el propio ciclo de la vida, muerte y renacimiento es el que ha dado sentido al humano desde el tiempo primitivo y le ha ayudado a conseguir una tranquilidad espiritual al estar en sintonía con la naturaleza dentro del orden cósmico.

Con el avance del materialismo y la tecnología se pasó a una idea de tiempo lineal, en el que no conoces lo que te espera. El tiempo es una progresión lineal entre un pasado cada vez más lejano y un futuro cada vez más incierto. El humano, ante esta situación y después de buscar dioses y mitos que no le dan resultado, vuelve a la búsqueda de los valores eternos de la naturaleza.

Los grandes artistas vascos y en concreto escultores como Oteiza, Chillida y Basterretxea buscaron estos caminos a través de sus obras. Para Oteiza, Malevich integraba el espacio y el tiempo.
Sus motivos trapezoidales irregulares, figuras con cuatro lados nunca paralelos, eran figuras inestables que sugerían a la vez una permanencia y un cambio. Oteiza llamó a estas figuras “Unidad Malevich” y las utilizó tanto en elementos planos como curvos a la hora de crear sus esculturas.

A la hora de concebir el proyecto, hemos querido conjugar estas ideas creando un gran cilindro, como elemento estable que representa el tiempo cíclico y una serie de planos con la idea “oteiziana” de las “unidades Malevich” que representan en tiempo lineal, el futuro.

La rotundidad del espacio de Tabakalera no ha quedado eclipsada por estos elementos puestos que se trata de formas y volúmenes que en ningún momento rompen la geometría del edificio.

Diseño de Experiencia

La base del cilindro en medio de la planta facilita el flujo de experiencia de cada usuario que permitirá además diseñar modos de uso y servicios adaptados a cada usuario y a cada espacio, optimizando al máximo la explotación y gestión de los mismos, incluso haciendo que convivan diferentes experiencias en el mismo tiempo.

LABe es un exponente de coordinación y colaboración interinstitucional.

Agentes participantes: